Decidimos invertir en un sistema que garantizase una ventaja tecnológica en términos de calidad, precisión y costos operativos", dice Szymon Mazurkiewicz, director ejecutivo del Kielce Technology Park. "Esta inversión muestra nuestro compromiso con convertirnos en un productor de primera calidad de bienes y piezas impresas en 3D que impulse la innovación para nuestros clientes".

La revista Forbes ha indicado recientemente que solo unas pocas economías han mostrado un crecimiento constante en el último cuarto de siglo. En la lista se incluyen países que cabría esperar como China e India y uno que podría sorprender: Polonia.

Polonia ha conseguido la mayor parte de su éxito mediante la fabricación de bajo coste, según un informe reciente de McKinsey & Company. Sin embargo, en el informe se indicaba que el país debía definir su estrategia de crecimiento e identificar nuevas fuentes de desarrollo, como la innovación del producto.

Un gran paso en esta dirección es el nuevo centro de impresión 3D del Kielce Technology Park. El centro se ha construido en torno al sistema de sinterización selectiva por láser (SLS) ProX™ SLS 500 de 3D Systems. En el momento de su instalación en el verano de 2015, era la primera máquina de su clase en Europa y la segunda en el mundo.

"Decidimos invertir en un sistema que garantizase una ventaja tecnológica en términos de calidad, precisión y costos operativos", dice Szymon Mazurkiewicz, director ejecutivo del Kielce Technology Park. "Esta inversión muestra nuestro compromiso con convertirnos en un productor de primera calidad de bienes y piezas impresas en 3D que impulse la innovación para nuestros clientes". 

Retorno de la inversión inmediato

ProX SLS 500 produce ensamblajes completos y piezas funcionales listas para su uso para una amplia gama de aplicaciones industriales, médicas y de consumo. Utiliza el plástico DuraForm® de 3D Systems, un material de nylon duradero, para producir componentes que igualan o superan la calidad del moldeado por inyección.

El retorno de la inversión de la impresora ProX SLS 500 se produjo casi inmediatamente para Kielce Technology Park: transcurridos dos meses desde la apertura, el centro de impresión 3D atrajo a 40 clientes distintos.

Los clientes iniciales representan a una amplia gama de sectores, entre los que se incluyen moda, arquitectura, química y envasado de alimentos, microfusión, medicina y electrónica.

Las piezas impresas en la ProX SLS 500 incluyen interruptores, carcasas para purificadores de aire, elementos de bombas y propulsores, paneles de absorción de sonidos, lámparas para manguera y boquilla, juguetes para niños y botones y cremalleras personalizados para prendas de ropa.

El centro también firmó contratos a largo plazo en el primer mes de operación, lo que demuestra que las empresas están listas para indagar en el mercado de bienes producidos mediante SLS.

"Hemos recibido un excelente aprendizaje, servicio y asistencia técnica de 3D Lab, el socio autorizado de 3D Systems en Polonia, que nos ha ayudado a sacar el máximo partido a la ProX SLS 500 para nuestros clientes", dice Tomasz Bajor, ingeniero del centro de impresión 3D del Kielce Technology Park. 

Versatilidad, calidad, economía

ProX SLS 500 se seleccionó como el eje de la operación del centro de impresión 3D tras más de un año y medio de investigación en el que se plantearon las distintas tecnologías 3D disponibles, así como las demandas en constante evolución del mercado.

"Nos planteamos distintos productos y tecnologías antes de decidirnos por la versatilidad de la SLS para prototipos y producción de series cortas", dice el sr. Bajor. "Un gran activo de la ProX SLS 500 es el certificado de seguridad sanitario del material DuraForm PA que se utiliza en los sectores alimentario y sanitario".

No solo los resultados impresos atrajeron al Kielce Technology Park, sino el funcionamiento automático y eficaz de la impresora ProX SLS 500.

La impresora tiene un sistema integrado de control de calidad del material (MQC) que realiza cribajes y filtrados automáticos a la vez que proporciona un transporte sin mantenimiento del material a los cartuchos de la impresora. Una característica única es la capacidad de enfriar la impresión fuera de la cámara de impresión, lo que permite a los usuarios colocar una segunda bandeja en la máquina para reducir el tiempo de inactividad de la impresión y aumentar la eficacia de la fabricación.

Una cámara de impresión de 381 x 330 x 457 mm (15 x 13 x 18 pulg) proporciona flexibilidad operativa, lo que permite a los usuarios de una semana normal producir muchos modelos de gran tamaño o docenas de objetos más pequeños. Si la cámara no se llena por completo, se pueden incorporar nuevos modelos mientras la máquina trabaja en un proyecto cargado previamente.

Las piezas finalizadas tienen un acabado de superficie uniforme, con la más alta resolución y definición de bordes de cualquier sistema de SLS.

"La impresora ProX SLS 500 proporcionó los mejores resultados en la etapa de prueba", dice el sr. Bajor. "El acabado de la superficie y los bordes afilados eran superiores en comparación con otros productos de sinterización por láser del mercado".

La consciencia medioambiental y los ahorros de costos operativos también son importantes para el Kielce Technology Park. Las altas tasas de reciclado del polvo de SLS de la ProX SLS 500 permitirán que Kielce ahorre dinero y reduzca los residuos, según el sr. Bajor.

"ProX SLS 500 tiene la mayor tasa de recuperación de material sin sinterizar, que tras el posprocesamiento, vuelve a la bandeja de impresión para su uso en la impresión de la siguiente serie de piezas. Esto proporciona importantes ventajas económicas y medioambientales".

Seguimos el ritmo de los líderes mundiales

La versatilidad, fiabilidad, velocidad y rentabilidad de la ProX SLS 500 proporcionan al centro de impresión 3D del Kielce Technology Park una amplia gama de oportunidades para el futuro, tanto en el país como en el extranjero, para sectores como plástico, automoción, aeroespacial, electrónica, medicina, diseño industrial, alimentos y defensa, entre otros.

"Nuestros clientes alaban la calidad de sus piezas impresas en 3D y consideran que son mejores en términos de precisión y resolución que cualquier otro servicio de la competencia", dice Nina Jarocka-Bak, coordinadora del centro de impresión 3D. "Pueden trabajar con nosotros para reinventar todas las estrategias de la cadena de suministro y producción, lo que conlleva unos menores costos de fabricación y la capacidad de fabricar productos personalizados de la mayor calidad en la menor cantidad de tiempo.

"Ahora desarrollamos nuestra cooperación con distintas empresas, ampliamos continuamente nuestros canales de ventas y promocionamos el centro. Es posible que en el futuro nos especialicemos en determinados productos, pero por ahora no vamos a limitar la oferta de productos impresos en 3D".

Con el centro de impresión 3D del Kielce Technology Park y otras iniciativas tecnológicas nacionales, puede ser cuestión de tiempo que Polonia pierda la etiqueta de facturación de bajo costo y adopte su lugar entre las personas que marcan tendencia en el mundo de la innovación.